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TOC (transtorno obsesivo compulsivo)

Todos los niños y niñas suelen tener preocupaciones y dudas, pero los niños con trastorno obsesivo compulsivo, no dejan de preocuparse, sin importar cuánto deseen hacerlo. A menudo, estas preocupaciones, los obligan a comportarse de manera “extraña”.
 Algunos signos que podemos encontrar como padres:
manos agrietadas o en carne viva por el lavado constante.
uso sumamente excesivo de jabón o papel higiénico.
cuentas de servicios inexplicablemente elevadas.
caída repentina de las calificaciones en la escuela.
horas no productivas para realizar la tarea.
orificios en las hojas por borrar en las tareas o los exámenes.
pedido a los familiares para que repitan frases extrañas o respondan siempre la misma pregunta.
temor constante a la enfermedad.
aumento drástico de ropa para lavar.
excesiva cantidad de tiempo para prepararse para ir a dormir.
temor constante a que ocurra algo terrible.
comprobar de manera constante la salud de los familiares.
negarse a salir de la casa al mismo tiempo que otros integrantes de la familia.
El TOC es un tipo de trastorno de ansiedad a través del cual, los niños manifiestan preocupación excesiva por las cosas que los rodean (obsesiones), que les lleva a realizar de forma repetitiva rituales o compulsiones para controlar y reducir la ansiedad.
Algunas obsesiones más comunes
         Algunas   compulsiones más comunes
temor a la suciedad o los gérmenes.
temor a la contaminación.
necesidad de simetría, orden y precisión.
obsesiones religiosas.
preocupación por los desechos del cuerpo.
números de la suerte o de la mala suerte.
pensamientos sexuales o agresivos.
temor a sufrir una enfermedad o un daño,
   o a que esto le ocurra a un familiar.
preocupación por los elementos de la casa
  o su orden.
sonidos o palabras no deseados.
temor a perder las cosas.
rituales de limpieza
    lavado de manos, duchas, cepillado de los dientes.
repetición de rituales
   entrar y salir por una puerta, necesidad de moverse en los espacios
    de determinada manera, volver a leer, borrar y volver a escribir.
rituales de comprobación
   para asegurarse de que un artefacto está apagado
   o una puerta está cerrada, y chequear reiteradamente.
rituales para anular el contacto con una persona
   o un objeto "contaminado".
rituales con el tacto.
rituales para prevenir el daño.
ordenar o acomodar objetos.
rituales de conteo.
acumular o coleccionar cosas que no tienen un valor evidente.
Esta ansiedad o preocupación, es tan fuerte que el niño siente que debe realizar dichos rituales o hacer hincapié en el pensamiento de manera reiterada y repetitiva para tratar de reducir la ansiedad, lo que interfiere además en su vida diaria y en la realización de otras tareas que son interrumpidas por estos rituales.
En ocasiones, se sienten presionados, frustrados o incluso culpables por no poder controlar sus propios pensamientos y actos, volviéndoles más irritables, bajando su autoestima y distorsionando su auto concepto.
En Activexa, contamos con un equipo multidisciplinar que está en continua colaboración con otros profesionales (médicos, neurólogos,…), lo que nos permite establecer programas de intervención “a medida” para cada caso, ofreciendo así una intervención efectiva y eficaz.
Dificultades conductuales
Son dificultades emocionales y del comportamiento frente a situaciones en las que deben seguir las reglas y comportarse de manera socialmente aceptable. Muestran dificultades en autocontrol, control de impulsos, auto-regulación emocional, comunicación asertiva y baja tolerancia a la frustración.
En casos leves, podemos encontrar los siguientes signos:
No presta atención a la consignas que se le dan.
Es desobediente.
Tiene rabietas frecuentes.
Tiene pataletas dentro y fuera del hogar.
Grita, llora y se frustra fácilmente.
Es difícil el manejo de su comportamiento.
Se enfada notablemente cuando no consigue lo que quiere.
Pega a los demás cuando se enfada o lanza objetos y los rompe.
En algunos casos, no realizar una intervención temprana puede provocar que estas conductas se agraven y
desemboque en diferentes trastornos:
Trastorno disocial

Patrón recurrente de comportamiento en el que se violan los derechos básicos de los demás o de las normas sociales (según la edad).
Agresión a personas y animales
Destrucción de la propiedad
Robos y hurtos
Trasgresión grave de normas
Trastorno negativista-desafiante
 
Patrón recurrente de comportamiento negativista, desafiante, desobediente y hostil dirigido a las figuras de autoridad.
Se encoleriza e incurre en pataletas
Discute con adultos
Desafía activamente a los adultos o rehusa sus demandas
Molesta deliberadamente a otras personas
Acusa a otros de sus errores o de su mal comportamiento
Es susceptible o fácilmente molestado por otros
Colérico, rencoroso y vengativo
La intervención más eficaz se centra en la terapia cognitivo-conductual a nivel individual y asesoramiento a padres para favorecer el manejo de contingencias para control conductual, teniendo mejor pronóstico en casos de detección e intervención temprana.
Desde Activexa, contamos con un equipo multidisciplinar (logopedas, psicólogos, psicopedagogos, profesores, etc..) y mantenemos contacto con demás profesionales (médicos, pediatras, tutores, etc...) procurando una intervención completa y eficiente en los diferentes contextos que rodean al menor.
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